Coca-Cola Co. ha ganado confianza gracias a la reciente consolidación en la industria de bebidas sin alcohol en México, esperando que las fusiones y adquisiciones le den a la marca una ventaja competitiva en un país que contribuye en gran forma a sus resultados.
"Para nosotros, cualquier cosa que mejore la eficiencia es buena", dijo Rafael Fernández, vicepresidente de relaciones públicas y comunicaciones de Coca-Cola en una entrevista.
México es clave para el crecimiento de Coca-Cola. En el trimestre anterior la empresa registró un crecimiento interanual de 8% en ese país. Per cápita, los mexicanos se encuentran entre los consumidores más ávidos de productos Coca-Cola en el mundo.
La fiebre de las fusiones se esparció en la industria de gaseosas de ese país a principios de este año con la fusión de las embotelladoras Arca y Continental, las cuales formaron la segunda mayor embotelladora de Coca-Cola en Latinoamérica, Arca Continental SAB.
Poco después, Coca-Cola Femsa SAB, el mayor embotellador de productos Coca-Cola de la región, adquirió las operaciones de bebidas del conglomerado mexicano Grupo Tampico y luego compró al embotellador regional Grupo Cimsa.
En el sistema mexicano quedan otros nueve embotelladores independientes de Coca-Cola.
Ejecutivos de Arca Continental y Femsa reiteraron por separado la semana pasada su disposición y sus capacidades financieras para continuar buscando fusiones y adquisiciones.
PepsiCo Inc. también se está consolidando en México, luego de anunciar en julio sus planes de crear una empresa nacional de bebidas a través de una empresa conjunta con el la firma local Grupo Embotelladoras Unidas SAB y el productor venezolano de alimentos y bebidas Empresas Polar.
Pepsi es particularmente fuerte en el segmento de bebidas deportivas con su marca Gatorade, así como en la categoría de agua embotellada. México se encuentra entre los principales consumidores mundiales de agua embotellada, vendida en envases individuales y botellones que son un producto de primera necesidad para muchas familias.
Fernández dijo que Coca-Cola continua con sus esfuerzos por expandirse más allá de las bebidas carbonatadas en México con su marca Nestea obteniendo ganancias en ventas de dos dígitos, a la vez que las ventas de Jugos del Valle se han doblado desde que Coca-Cola y Coca-Cola Femsa decidieron adquirir la compañía en 2006 por US$470 millones.
Jugos del Valle actualmente es una marca de más de US$1.000 millones, con ventas en 20 países, dijo Fernández.
Coca-Cola Femsa y Coca-Cola volvieron a unir fuerzas este año para comprar una empresa láctea y de jugos en Panamá.
Coca-Cola está abierta a cualquier adquisición que contribuya a aumentar el valor, dijo Fernández, agregando que "con algo de suerte pronto tendremos a otra marca mexicana en el portafolio de la compañía".
Mientras tanto, la empresa de bebidas busca cumplir con sus metas ambientales internas al implementar medidas de conservación y reciclaje de aguas.
La compañía colaboró con Coca-Cola Femsa en 2005 para construir la primera planta de reciclaje de plástico en México. Hoy, el sistema procesa cerca del 40% de las 55.000 de plástico PET reciclado en México cada año.
Las empresas con lazos con Coca-Cola en México unieron fuerzas en octubre para adquirir a PetStar, un negocio de reciclaje que procesa aproximadamente 30.000 toneladas de PET al año. El presidente ejecutivo de Arca Continental, Francisco Garza dijo la semana pasada que su plan es doblar la capacidad de producción de PetStar para mediados de 2013.
El sistema de empresas Coca-Cola también busca regresar toda el agua que usa tanto en sus productos como en sus procesos de producción para 2020. En México, este esfuerzo se ha concentrado en la limpieza de las botellas reusables con aire comprimido en vez de agua, así como en el reciclaje de agua para que pueda alimentar a plantas y animales y el plantar árboles para que sirvan como purificadores de agua.
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